Andar con tacones, que problemas puede causar y como evitarlo

Entre otras funciones el calzado constituye un elemento de protección del pie, dan sensación de confort a la par que dan estabilidad y amortiguación del pie. Sin embargo según el tipo y la calidad de los mismos puede convertirse en uno de los principales enemigos de la salud de nuestro. Molestias, dolor, hinchazones y hasta deformaciones en los huesos (juanetes, dedos martillo …)

El uso de tacones cada vez es más habitual en el día a día de las mujeres, andar con tacones muy altos hace que el cuerpo se incline hacia adelante, los dedos deben soportar mas peso y eso generará molestias.

Los especialistas advierten que usar tacones de manera habitual puede causar daños irreversibles.

Los podólogos aconsejan que en caso de usar tacones, estos sean los más bajos posibles, intentando que no excedan de los 4 o 5 cm y con la horma lo más ancha posible. Además se debe evitar el uso diario para evitar que acabe afectando a la salud de tu pie.

Según, Carlos San Martín, secretario de la Escuela de Podología de la Universidad Complutense de Madrid, «las molestias que sufren las mujeres en los pies sí guardan relación en muchas ocasiones con el tacón alto. Un buen tacón debe tener como máximo tres centímetros y ha de ser ancho, aunque el mejor de todos es el que posee esta altura, aunque con forma de cuña».

No es menos cierto que los podologos no consideran un riesgo el uso de tacones de manera puntual, el problema suele venir con el abuso y uso regular de los mismos.

Los efectos nocivos del uso de tacón alto pueden ser varios,y mucho más aún si se parte de una patología previa en la zona del antepié, una fractura previa de metatarsianos o problemas en los dedos como dedos en garra o en martillo, que hacen aumentar más la presión sobre esta zona.

¿Cómo puedes remediarlo? O al menos en parte …

Después de muchas horas usando tacones es muy aconsejable realizar ejercicios de relajación del pie que ayude a la relajación del pie para descomprimir la fascia plantar y aliviar la presión. Una de las maneras de hacerlo es realizar baños con agua caliente y con agua fría.

Otra forma que aconsejan algunos podólogos es hacer rotaciones en el pie con una pelota para reducir o descomprimir la fascia plantar y aliviar la presión continuada por el abuso del calzado.