Cómo elegir un buen calzado Infantil y Juvenil

Ya estamos de nuevo en el  comienzo del curso y nos preguntamos qué calzado elegir para nuestros hijos, esperamos que las siguientes recomendaciones les sean útiles.

El mejor momento para ir a comprar zapatos es al final del día, ya que los pies están hinchados y será mejor así elegir la talla. Lo ideal es dejar una distancia aproximada de medio centímetro hasta la punta del dedo más largo y lo más coherente es comprar el número del niño y no uno mayor, ya que le provocará ampollas, rozaduras e incluso podría altera su forma de andar.

Nuestros hijos pasan gran parte del día en el colegio, un buen calzado ayuda a prevenir problemas de espalda, caderas y de los propios pies, por tanto se recomienda siempre un material que deje transpirar correctamente y que permita a su vez una sujeción firme pero flexible que proteja el pie y el tobillo, con suela fina para poder percibir el suelo y transpirable que evite la aparición de hongos y bacterias.

En cuanto a cordones o velcro, para los menores de seis años se aconseja el velcro hasta que aprendan a hacer la lazada.

En el caso de los deportes y la educación física, es muy importante usar un calzado adecuado y de calidad, el pie necesita transpirar más y quizás algo mas de amortiguación si los movimientos son más bruscos

No nos olvidemos de las botas de aguas, la goma no transpira bien, aumentado el riesgo de sudoración y con ello la aparición de hongos y bacterias; así se aconseja usar estas únicamente para los desplazamientos.

Por último, decir que el abuso de la moda de las zapatillas con ruedines puede llegar a ser muy perjudiciales, producen una sobrecarga en el antepié del niño, provocando problemas de crecimiento, metatarsalgias o posible desarrollo de pies planos y tensiones musculares en la pierna que perjudicarán la futura espalda del niño que está en crecimiento

Se desaconseja heredar zapatos, ni siquiera entre hermanos, cada persona tiene una pisada, puede afectar al desarrollo del pie a y a su formar de andar.

Es importante recordar que el uso de un calzado inapropiado puede desembocar en tendinitis, bursitis, micosis, eccemas, uñeros y deformidades más importantes.