Prevención en el Pie Diabético

¿Ya sabemos que es la diabetes?, entonces sabremos lo importante que es la prevención de lesiones en el pie diabético!

Es interesante conocer el calzado que utilizamos para evitar problemas en los pies del paciente diabético. Además, si un buen calzado no es suficiente para evitar lesiones como callos, durezas o ulceraciones plantares, es recomendable realizar un estudio de la pisada en pacientes diabéticos.

Conocer cómo caminamos nos ayudará a repartir mejor los apoyos y prevenir la aparición de hiperpresiones (puntos de excesiva carga) que originen lesiones las cuales pueden acabar formando ulceraciones.

Recomendaciones del calzado:

  • El uso de un calzado incorrecto es la causa más frecuente de problemas y lesiones en los pies.
  • Seleccione el calzado según el tipo de actividad que vaya a realizar, el clima y las características del suelo.
  • Utilice un calzado de un material que transpire y permita tener los pies secos, por ejemplo el cuero.
  • Calzado siempre acordonado o sujeto con cualquier sistema como belcro, de puntera cuadrada y alta (para que no roce con los dedos), con contrafuerte y suela antideslizante.
  • Ligero de peso y de tacón no demasiado alto.
  • Usar un calzado especial en caso de que existan deformidades en los pies.
  • No usar zapatos de plásticos o zapatos de tiras entre los dedos.
  • Para comprar el calzado pruébelo en los dos pie y hágalo por la tarde que es cuando los pies están más hinchados.
  • Para asegurarse de que no haya ningún cuerpo extraño, revise el interior de su calzado.
  • Use calcetines y medias de fibras naturales, sin costuras y evitando arrugas.
A continuación queremos dejaros una serie de factores de riesgo que debemos evitar para prevenir la aparición de lesiones, así como los cuidados generales que deben adoptar los pacientes diabéticos como hábitos de higiene.

Factores de riesgo:

  • Pinchazos o cortes.
  • Quemaduras, evitando fuentes de calor muy cerca, ¡recuerde que puede no tener total sensibilidad al calor!.
  • Humedad.
  • Calor, debemos favorecer la transpiración.
  • Suciedad, tenemos que adoptar hábitos correctos de higiene que a continuación detallamos.

Cuidados generales:

  • Observación y valoración diaria.
  • Lavado diario con agua tibia.
  • Seque bien los pies con toallas suaves, especialmente entres los dedos. Para esta zona puede utilizar gasas o en caso de no llegarse a los pies utilice un secador de pelo pero siempre con aire frío para no quemarse.
  • Corte recto de uñas y limado de partes afiladas.